Su desdichada existencia, siempre rodeado de marginación, alcoholismo e individuos de su misma y repudiada condición social, le obligan a un continuo periplo por centros de acogida y casas abandonadas donde pernoctar, aunque sólo sea por una noche.
Esta historia, pese a tratar de un sujeto ficticio, se sustenta en hechos reales que provienen del habitual contacto del autor con esas personas desamparadas que, de forma voluntaria o forzosamente, han llegado al nivel máximo de exclusión social que se puede encontrar en una sociedad moderna.
Crónicas de un indigente, nos muestra con verosimilitud, no exenta de humor, cómo sobreviven las personas que deambulan por las calles buscando un techo donde refugiarse